Decálogo para disfrutar de la vida

En este artículo quiero compartir contigo un breve decálogo con algunas directrices vitales para disfrutar plenamente de la vida. Se trata de una serie de principios que me hubiera encantado que alguien me hubiese dicho cuando empecé mi propio viaje de autodescubrimiento. Sin importar la edad que tengas, ojalá te sirvan de reflexión para encontrar tu propia brújula existencial.
1. Haz terapia. Busca y encuentra un buen terapeuta o coach transpersonal. Es decir, alguien que combine la psicología con la espiritualidad. Verifica que sea un ser humano feliz que sepa disfrutar de la vida. Y que cuente con la sabiduría necesaria para acompañarte emocionalmente para sanar tus heridas de infancia, cuestionar tus creencias limitantes e iluminar tus sombras más oscuras.
2. Conócete a ti mismo. Invierte tiempo y energía en tu autoconocimiento por medio de libros y formaciones sobre educación emocional y espiritual. Adquiere una mentalidad de crecimiento y una actitud resiliente para afrontar cualquier desafío que te traiga la vida. Combina el estudio de filosofías orientales ancestrales con los últimos descubrimientos en el ámbito de la neurociencia.
3. Practica el autocuidado diario. Prioriza cada día el cuidado tu cuerpo, tu mente, tu espíritu y tu sistema nervioso para vivir lo más conectado y centrado posible. Cultiva hábitos saludables y establece rutinas productivas que te permitan gozar de salud, energía y vitalidad desde una perspectiva holística. No olvides que el amor propio comienza por priorizar tu bienestar.
4. Honra tu singularidad. Ser fiel a tu esencia pasa por seguir tu dicha. Cuestiona las convenciones sociales de tu tiempo. Mantén la mente abierta. Sé muy curioso. Prueba cosas diferentes. Experimenta todo lo que puedas. Y estate atento a las intuiciones y sensaciones que te transmite tu cuerpo. Haz aquellas cosas que te interesen y apasionen. Y desecha lo que te aleja de la felicidad.
5. Camina en una dirección que tenga sentido. Dedícate profesionalmente a una actividad que te guste, que se te dé bien y que contribuya positivamente a la sociedad. Tiene que ser algo que te motive y te haga sentir útil. Y una vez lo descubras, encuentra a un mentor. Es decir, a alguien con mucha más experiencia que tú que haya tenido éxito logrando lo que quieres conseguir.
6. Vive el presente. Medita todos los días para entrenar la atención plena (mindfulness), de manera que estés cada vez más conectado con el momento presente. Domestica tu mente para evitar quedarte atrapado por recuerdos del pasado y por expectativas del futuro. Recuerda que no hay felicidad fuera del aquí y ahora. Y procura dar siempre lo mejor de ti mismo ahí donde estés.
7. Crea vínculos auténticos. Atrévete a ser honesto y vulnerable, permitiendo que otros te conozcan en profundidad. Rodéate de personas que te amen y respeten por ser quién eres. Y con quienes te sientas a gusto de verdad. Tu familia son las personas a las que eliges en libertad y con las que puedes ser genuinamente tú mismo. La calidad de tus vínculos define la calidad de tu vida.
8. Hazte amigo de la vida. Confía en el devenir de la existencia. La vida sabe perfectamente lo que hace. No te creas más listo que ella. Mantén una relación basada en la confianza y la complicidad. Transforma tu victimismo en resiliencia. Y aprovecha todo lo que te pasa ⎯especialmente las situaciones más adversas, traumáticas y dolorosas⎯ para aprender, crecer y evolucionar espiritualmente.
9. Abraza el cambio. No te acomodes nunca demasiado. Preserva tu espíritu aventurero. Vive de tal forma que siempre haya un componente de incertidumbre en tu vida. No justifiques nunca tu infelicidad. Ten en cuenta que nada es para siempre y todo está en continuo cambio. Si sientes que algo no está funcionando busca la manera de cambiarlo. La realidad es un campo de infinitas posibilidades.
10. Cultiva la gratitud. Pon tu atención en lo positivo. Valora las pequeñas grandes cosas que sí están a tu alcance. No las des por sentado. Estás vivo y eso te convierte en un privilegiado. La vida es un misterio. Nadie tiene ni idea de para qué estamos aquí. Recuerda que tarde o temprano vas a morir. Disfruta de este regalo cósmico mientras puedas. Y obviamente, crea tu propio decálogo.
El síntoma más evidente de que has comprendido de qué va
realmente la vida es que ya no te importa lo que suceda.
JIDDU KRISNAMURTI
*Este artículo es un extracto de mi libro “Ser feliz es fácil. El método más simple para disfrutar de la vida”.